¿Por qué dormimos?

La respuesta corta

Dormimos para que el cerebro y el cuerpo puedan limpiarse, repararse y consolidar recuerdos. Una noche transcurre en ciclos de unos 90 minutos de sueño ligero, profundo y REM: el sueño profundo elimina desechos y libera hormona del crecimiento, mientras el sueño en su conjunto traslada los recuerdos del día al almacenamiento a largo plazo. Cuándo dormimos lo deciden la presión de sueño, que se acumula mientras estamos despiertos, y un reloj corporal de 24 horas.

0:36El cuerpo humanoPrincipiantesueñociclos del sueñomemoriaritmo circadianoadenosina

Traducido del inglés. Las fuentes se listan en su idioma original.

Capítulos y transcripción

  1. 0:00

    Una noche es una serie de ciclos

    Una noche de sueño pasa por sueño ligero, sueño profundo y REM en ciclos de unos 90 minutos. El sueño profundo ocurre sobre todo al principio de la noche; los periodos REM se alargan hacia la mañana. La noche mostrada es ilustrativa.

  2. 0:09

    El sueño profundo limpia y repara

    En el sueño profundo, las ondas cerebrales se vuelven lentas y grandes. Estudios, principalmente en ratones, muestran que un líquido limpia los desechos del cerebro más rápido durante el sueño, y la mayor parte de la hormona del crecimiento se libera en el sueño profundo, lo que ayuda a reparar los tejidos.

  3. 0:18

    El sueño archiva los recuerdos del día

    Durante el sueño, las experiencias del día se reproducen de nuevo, y las importantes pasan del hipocampo, que las retiene brevemente, al almacenamiento a largo plazo en la corteza. Participan tanto el sueño profundo como el REM, y dormir poco debilita el recuerdo del día siguiente.

  4. 0:27

    Dos fuerzas deciden cuándo duermes

    La presión de sueño crece cuanto más tiempo estás despierto, a medida que se acumula adenosina, y el sueño la disipa. Un reloj corporal de unas 24 horas te mantiene alerta de día. Te duermes con facilidad cuando la presión es alta y la señal de alerta del reloj baja. La cafeína bloquea la señal de la adenosina; la mayoría de los adultos necesita de siete a nueve horas.